Viajando con la bici a cuestas

He estado viajando por todos lados desde que tenía 13 años de edad y, cuando empecé a montar en bici asiduamente, viajar con mi bici fue la mejor manera de descubrir nuevos lugares. Al principio, viajaba en coche  así que el transporte de la bici no era realmente un problema pero cuando empecé a viajar más lejos, usando el tren o el avión, transportar la bici empezó a ser un inconveniente. Cuando tenía unos 20 años, usaba una bici vieja y no me importaba cargar mi bici en cualquier caja pero cuando compré mi primera bici de aluminio de buena calidad y, más tarde, cuando me hice con una de carbono, tuve que comprar una caja especial para el transporte de bicicletas y cada vez era una pesadilla. Solo encontraba inconvenientes: Necesitaba espacio para guardar la caja en casa, tenías que desmontar la bici, guardarla en la caja y luego montarla de nuevo y el mismo proceso cuando volvía a casa. Cómo iba a llegar al aeropuerto con semejante caja? Además que en la mayoría de compañías aéreas te hacen pagar extra por facturar la bici. Y si tienes suerte no abrirán la caja para inspeccionar lo que hay dentro. Una auténtica pesadilla que no quería tener que pasar nunca más, así que decidí alquilar una bici allá donde fuera. Por supuesto que no es lo mismo que llevar mi propia bici, incluso llevando mis propios pedales, poniendo el sillín a mi altura y cogiendo una bici de mi talla, pero igualmente es más que suficiente solo por el hecho de ahorrarse de cargar con la bici de un lugar para otro. hoy en día se pueden encontrar buenos sitios para alquilar sitios en los que te ofrecen bicis de tallas variadas y te las ajustan a tus necesidades. También es una buena manera de probar otras bicis diferentes a la tuya, quizás también otras marcas.

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